Rosario Gabino
Buenos Aires
Con dos actos multitudinarios, este miércoles los productores agropecuarios de Argentina dieron fin a la huelga iniciada el viernes pasado, en la que protestaron por la actitud del gobierno nacional hacia el campo.
El paro, que tuvo escaso apoyo social y fue Antonini "le escribió a Chávez" ...
"Recibimos un país devastado" ... duramente cuestionado por el gobierno, implicó el cese de ventas de cereales y carne durante seis días, tanto hacia el mercado doméstico como para las exportaciones.
Los líderes del sector critican la política agropecuaria de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y exigen mejoras en su rentabilidad.
También reclaman ayudas para paliar la sequía que vive el país, uno de los principales exportadores mundiales de alimentos.
Este miércoles, unas seis mil personas se reunieron en un acto en la localidad bonaerense de San Pedro. Más tarde, los ruralistas marcharon por el centro de la capital argentina y realizaron un "abrazo" simbólico a la sede del Congreso nacional, poniendo fin al paro.
Críticas duras
El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, afirmó en un discurso que la crisis del campo "no sólo no terminó, sino que empeoró".
Por su parte el líder rural Alfredo De Ángeli le pidió a la presidenta "que no utilice la crisis internacional de excusa" para ignorar al sector.
Mientras tanto, el ministro del Interior argentino, Florencio Randazzo, calificó al paro como "inoportuno e inesperado, teniendo en cuenta la situación que está viviendo el mundo, y de la cual Argentina no es ajena, sobre todo en materia agropecuaria, donde el precio de los commodities está sujeto a la variable internacional."
Por su parte el secretario de Agricultura y Ganadería, Carlos Cheppi, advirtió que el sector agropecuario debe entender que "es parte del país y no vive en una isla".
Además, Cheppi dijo que el paro "no tuvo demasiado apoyo en las calles y en las rutas".
Poco apoyo
La finalizada este miércoles es la quinta huelga agraria en lo que va del año. Si bien la medida de fuerza reunió a centenares de productores, no tuvo el respaldo popular de las protestas anteriores.
En un primer momento los paros del campo, más drásticos que este último, contaron con el apoyo de gran parte de la población rural y urbana, que acudió a las calles en forma masiva golpeando cacerolas.
Pero distintas encuestas privadas señalan que la popularidad de los ruralistas cayó a apenas un 30%.
Según un sondeo difundido esta semana, el 71% de los argentinos discrepa con el paro como forma de protesta y el 29% no está de acuerdo con los reclamos de las entidades agropecuarias.
Sin embargo, el gobierno también sale desfavorecido y desgastado por este largo conflicto: la encuesta revela un 65% de desaprobación popular a la gestión de Cristina Fernández.
Anuncios en puerta
El secretario de Agricultura Carlos Cheppi anunció que mañana jueves la presidenta argentina difundirá "medidas concretas" para el campo.
Sin embargo, los productores manifestaron su escepticismo de antemano ante los inminentes anuncios.
De todas maneras, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, dijo que las entidades rurales sienten "curiosidad por los anuncios" que prepara el Gobierno y que volverán a reunirse el próximo martes para decidir los pasos a seguir.
A modo de ultimátum, Buzzi se dirigió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y advirtió: "estamos a tiempo de que a partir de mañana se pueda conversar, discutir, ponernos de acuerdo".
(BBC)
<< Back
